Un cuento sabe cuándo finaliza y se encarga de manifestarlo. Suele terminar antes, mucho antes que la vanidad del narrador.

(Andrés Neuman)

Papila


Avel avel ken kele al bebé


Desde los primeros sonidos que escuchó, supo que en su tercera reencarnación tendría que aguantar de nuevo a un ejército de imbéciles.



La Ley del Talón

"Un hombre dijo ¡Ar! y cien mil pares de botas dieron un solo golpe de talón".