Un cuento sabe cuándo finaliza y se encarga de manifestarlo. Suele terminar antes, mucho antes que la vanidad del narrador.

(Andrés Neuman)

Señorita Pérez



Autopsia de un suicida

En mis planes de un perfecto embalsamado, no contaba con que el forense fuera el ex-marido de mi mujer. Tiene en sus ojos la misma expresión que tenía la noche en que nos pilló en su cama y ahora, además, maneja el bisturí con rabia.


Crimen perfecto

Su padre quiso que fuera militar pero él, después de sufrir durante dos años la humillante disciplina castrense, optó por ser investigador privado. Su primer caso fue indagar el asesinato de su antiguo sargento. Lo aceptó por compromiso. Se sabía incapaz de completar una investigación policial en la que no constaba que él fue la última persona que vio al fallecido con vida.