El juego
La figura de la mansión se hacía visible cada vez que la luz de un rayo iluminaba el cielo. Los invitados empezaban a aburrirse cuando se apagaron las luces y en el jardín se escuchó un disparo. Alguien encendió la lámpara y todos salieron precipitadamente al jardín. Un cuerpo sin vida yacía tendido en el suelo.
—¡Llamemos al inspector!
—¡Sí, qué divertido! —dijo una mujer rubia con un collar de perlas.
—Ahora es cuando empieza lo bueno —añadió un hombre con siniestra sonrisa mientras marcaba un número al teléfono.
—¿Inspector?
—Ya era hora —se escuchó al otro lado del hilo telefónico.
Pasos
La adolescente miró por la ventana de su cuarto, cogió papel y bolígrafo y escribió sobre la soledad, los chicos, la libertad, el amor. Pero pasaron los años y ella continuaba allí, quieta, entre las paredes de su cuarto, escribiendo.
