Los poetas, lo imprescindible, las flores
"De lejos parecen como palabras pequeñas que se mueven despacio, pero de cerca sólo se pueden distinguir una serie de manchas grises, negras y blancas que rodean su piel. Su text"
Esta es la única parte de mi trabajo de ciencias que pude salvar del desastre. Cuando volví del parque de buscarles más comida ya se habían terminado todos los folios escritos de mi mesa y a la enciclopedia de consulta le empezaban a faltar los más importantes inicios y no parecían saciarse con nada.
No tuve más remedio que deshacerme de ellos, dejándoles trocitos de goma de borrar como cebo entre las páginas.
Y dio resultado, poco a poco fueron desapareciendo.
Ahí hay alguien que dice ¡ay!
El acomodador del cine encendió su linterna y un reguero de sangre apareció a nuestros pies. Seguimos el rastro que conducía hasta la pantalla. De repente, a nuestras espaldas, pudimos oir un crujido, un rechinar de dientes terrorífico. No sé de dónde sacamos el valor para darnos la vuelta, pero lo que vimos se repite desde entonces, todas las noches: Las butacas aparecen ocupadas con gente que disfruta comiendo palomitas, mientras nuestros gritos desesperados llenan la sala.
Pero parece ser que no nos oyen.
