Un cuento sabe cuándo finaliza y se encarga de manifestarlo. Suele terminar antes, mucho antes que la vanidad del narrador.

(Andrés Neuman)

Zenón




En picado

Cada noche sale de las profundidades del armario y viene a por mí. A veces guiña un ojo para colocar mejor su estocada y otras juraría que me mira irónicamente; creo que se regodea con mi desesperación. Aunque me protejo bajo la almohada temo que taladre mi cabeza. Pero quizá sólo sea una obsesión porque jamás noto su contacto. Sin embargo hoy he comprado un arma. La tengo muy cerca de mi mano. Solamente espero que aparezca para vaciarle encima todo el bote de flica.


Interruptus

Si lo hace con esa intensura se esfluchará antes de tiempo. ¿No ve que no tiritila?
Antes de vivilar el fuego debe aglundirlo con mimo, golerlo, badilarlo y dejar para lo último el introito. Hágame caso, doñito, dele al interruptus un miajo o el temblor de leche no gorgasmizará bien y se le saldrá la rebaba hasta por los ojotes.